Antes de crear MiLeve, fui una madre que no entendía a su hijo.
Durante años pensé que mi hijo era, simplemente, muy intenso. Fue el colegio quien me hizo la pregunta que lo cambió todo.
No empecé este camino como profesional. Lo empecé como madre, sin saber qué le pasaba a mi hijo ni a quién acudir.
Esa sensación de estar perdida es la que no quiero que ninguna familia vuelva a sentir sola.

Mi historia
La pregunta que no supe responder
Recuerdo el día exacto. La profesora de mi hijo me pidió hablar al salir de clase. "Necesitamos que lo valore un psicólogo", me dijo.
Yo no entendía por qué. Para mí, mi hijo era intenso, rápido, especial. No le había puesto ninguna etiqueta, y de repente sentía que alguien iba a ponérsela por mí.
Esa noche no dormí. Busqué en Google todo lo que se me ocurrió. TDAH, impulsividad infantil, por qué mi hijo no para quieto. Encontré mucha información, y ninguna respuesta que fuera realmente para él.
Empecé a moverme entre especialistas que no se conocían entre sí. Cada uno me daba una pieza del puzle, pero nadie me ayudaba a montarlo entero. Yo era la única que tenía todas las piezas en la mano, y no sabía cómo encajarlas.
Al mismo tiempo, seguía con mi trabajo, con mi otro hijo recién llegado, y con la culpa silenciosa de preguntarme si lo estaba haciendo bien.
No fue un diagnóstico lo que más me costó. Fue no saber a quién acudir para que alguien, por fin, me diera un mapa.
De esa búsqueda nace MiLeve
Esa necesidad de un mapa fue la que me llevó a formarme. Empecé una carrera de psicología que todavía continúo, buscando entender no solo a mi hijo, sino a todas las familias que estaban viviendo lo mismo que yo.
Por el camino entendí algo que cambió mi forma de ver este trabajo: lo que necesitábamos no era otro especialista más. Necesitábamos un mismo equipo, hablando el mismo idioma, mirando en la misma dirección.
Así nació MiLeve. No como un proyecto de negocio, sino como el centro que yo hubiera necesitado encontrar aquella noche: un lugar donde psicólogo, logopeda, psicopedagogo y terapeuta ocupacional trabajan juntos, coordinados, sin que sea la familia quien tenga que unir las piezas.
Un lugar donde a nadie se le pide que llegue con la respuesta ya encontrada. Solo con la pregunta, y con ganas de buscarla acompañado.
Aquella búsqueda personal se convirtió en la forma de trabajar de todo un equipo.
Esto es lo que significa, en el día a día, para cada familia que llega a MiLeve
Un equipo, no una lista de especialistas
Psicología, logopedia, psicopedagogía y terapia ocupacional bajo el mismo techo, coordinados entre sí. Ninguna familia tiene que repetir su historia en cada consulta, ni sentir que tiene que unir ella sola las piezas.
Acompañamiento familiar y coordinación
Cuando el proceso lo necesita, ofrecemos sesiones con la familia para comprender, acompañar y avanzar de forma conjunta.
Rigor, sin perder la cercanía
Trabajamos con protocolos clínicos serios y evaluación rigurosa, pero sin olvidar nunca que quien cruza nuestra puerta suele hacerlo en un momento de vulnerabilidad. Aquí no hay prisas ni juicios.
DA EL PRIMER PASO
¿Empezamos a caminar juntos?
Si notas que hay algo en tu hijo que te llama la atención, sea cual sea su edad, y no sabes muy bien por dónde empezar, no hace falta que llegues con todas las respuestas. Solo con la pregunta.
Conoce al equipo que camina contigo en este proceso, o escríbenos directamente y damos el primer paso juntos.